Algo extraño está ocurriendo en las redes sociales: Abro mi Instagram esperando el habitual contenido de bienestar “año nuevo, rutina nueva” y, en su lugar, me encuentro con la chocante presencia del filtro para perros de Snapchat de 2016, resurgiendo como un ave fénix de las cenizas digitales. Así como lo lees, el año 2016 y toda esa década ha vuelto a lo grande, y los más jóvenes anhelan llevar gargantillas, cortarse el fleco y oír “The Chainsmokers” en repeat. Leer más



