More
    HomeInformación“Teoría de conspiración”

    “Teoría de conspiración”

    Publicado en

    spot_img
    spot_img

    Con respecto a las declaraciones ofrecidas por el vicepresidente ejecutivo del
    Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), César Dargam, al periódico Hoy,
    el pasado miércoles 25 de marzo, sobre una “teoría de conspiración” que
    supuestamente manifiesta el sindicalista Rafael (Pepe) Abreu, queremos señalar
    lo siguiente:

    Primero: Tenemos razones de sobra para mostrar preocupación, debido a que la
    cesantía laboral es, independientemente de lo que otros quieran decir, el derecho
    eventual más apreciado por los trabajadores dominicanos, desde el más humilde
    de los conserjes hasta el más grande de los gerentes de cualquier empresa
    privada.

    Segundo: Aclaramos que no se trata de una demanda nueva. Esta indemnización
    apareció en nuestro escenario desde el año 1944, aún reciente la instauración del
    gobierno dictatorial de Rafael Leonidas Trujillo Molina, con un monto de cinco (5)
    días (Ley 637).

    En el año 1951, todavía en el poder el dictador Trujillo, en la Ley 29-20, conocida
    como Código Trujillo de Trabajo, fue mejorada y el monto de la indemnización por
    desahucio se elevó a quince (15) días por año. Así se mantuvo hasta el año 1992
    (Ley 16-92), que es el monto de cesantía que conocemos hoy.

    Tercero: Vale la pena señalar que, en el caso que nos ocupa, siempre ha habido
    progresividad de la ley, no retroceso. Sectores interesados alegan que la cesantía
    no es factible debido a que existe supuestamente una doble tributación por la
    existencia del sistema de pensiones. Esto pueden decirlo a los individuos o grupos
    que ignoren lo siguiente:

    en el transcurso de ese proceso existió el Instituto
    Dominicano de Seguros Sociales (IDSS), al que tributaban para salud y pensiones
    empresarios y trabajadores. Además, todaempresa de rango importante en República Dominicana tenía planes depensiones propios para trabajadores de mayor escala salarial, lo que quiere decir que pensiones y cesantía siempre han coexistido.

    Cuarto: Nunca deben olvidar los conspiracionistas empresariales que la cesantía
    existe en contraposición al poder omnímodo que, en el artículo 75 del Código
    Laboral, se le otorga al empresario de ponerle fin al contrato de trabajo cuando lo
    estime conveniente, sin alegar causa. El legislador, por el espíritu proteccionista
    que tiene el derecho del trabajo, contrapuso el pago de la cesantía como un
    equilibrio ante un trabajador que, por voluntad unilateral del empresario, queda
    despojado de su única fuente de ingreso: el salario.

    Quinto: La conspiración de los empresarios ha sido tan larga que comenzó en el
    año 2001, con el artículo 50 de la Ley 87-01 de Seguridad Social, que, si no
    hubiésemos puesto un candado a las pretensiones empresariales, ya no
    estuviéramos hablando del tema de la cesantía.

    Pasamos los ocho (8) años del presidente Danilo Medina Sánchez en la misma
    discusión, extrañamente en una reforma laboral propuesta por los empresarios,
    que nunca han tenido muchos de ellos inclinación hacia reformas que, en este
    aspecto, sean de carácter progresivo.

    Llegamos al actual gobierno; las conspiraciones empresariales siguieron y aquí
    estamos, con dos (2) años, cien (100) reuniones y un solo tema: los empresarios,
    en su tarea original, persiguen lo mismo, sustituir o, en su defecto, reducir la
    cesantía laboral.

    Sexto: Sin embargo, no hemos concluido. Tenemos un año y ocho (8) meses con la
    reforma dando vueltas en el escenario del Congreso Nacional, detenida por los
    conspiradores empresariales, muchos de ellos no se resignan a todas las

    concesiones que se han hecho, porque piensan, como cree Dargam, que todo lo
    que no sea disminuir la cesantía es cosmético.

    Por último, es cierto que entre la cúpula empresarial y sindical hay una relación
    de cordialidad, pero también hay que admitir que, en la República Dominicana, a
    esta altura del siglo XXI, la organización sindical en algunas áreas de la economía
    está en estado de proscripción, debido a que empleadores intolerantes no
    reconocen el derecho de los trabajadores a organizarse con la libertad que lo
    hacen ellos.

    Solo hay que observar y enseguida podemos darnos cuenta de que,
    cuando se trata de empresarios, desde una PYME hasta la más grande de las
    empresas, gozan de libre asociatividad. Sin embargo, pretender que el trabajador
    ejerza ese mismo derecho puede ser motivo de perder su puesto de trabajo,
    excepción hecha de aquellos empresarios que tienen sindicatos y reconocen el
    libre derecho que tienen sus trabajadores a ser representados.

    Dargam, si de conspiración se habla en este país, ustedes no se quedan atrás.
    Prueba al canto: un presidente con mayoría congresional, ustedes en el Congreso
    y sin la oposición representada en el hemiciclo, al oponerse a la reforma han
    logrado, hasta ahora, detenerla.

    Últimas entradas

    FALLECE EL MAESTRO ROBERTO FLORES, NUESTRO MAS IMPORTANTE MURALISTA DOMINICANO

    José Rafael Sosa SANTO DOMINGO. Roberto Flores, el más importante muralista dominicano con que contaba el...

    Se desarrolla “Semana Santa en Sobriedad 2026” de Hogar Crea; participan más de 200 residentes en tratamiento

    Hogar Crea Dominicano, a través de su filial Alma Rosa, realizó la jornada “Semana...

    LEAVE A REPLY

    Please enter your comment!
    Please enter your name here

    spot_img

    Más noticias

    FALLECE EL MAESTRO ROBERTO FLORES, NUESTRO MAS IMPORTANTE MURALISTA DOMINICANO

    José Rafael Sosa SANTO DOMINGO. Roberto Flores, el más importante muralista dominicano con que contaba el...

    Se desarrolla “Semana Santa en Sobriedad 2026” de Hogar Crea; participan más de 200 residentes en tratamiento

    Hogar Crea Dominicano, a través de su filial Alma Rosa, realizó la jornada “Semana...

     Cuando la sociedad es espectáculo, ya dicho por Guy Debord (1967) y Vargas Llosa (2012)

    Las redes sociales no son malas o negativas en sí; son un medio. Lo...