Señor Dios todopoderoso, en este nuevo día me acerco a Ti con un corazón agradecido. Gracias por el regalo de la vida, por el descanso de la noche y por la oportunidad de comenzar de nuevo bajo Tu gracia. Reconozco, Padre, que muchas veces he fallado en pensamientos, palabras y acciones. Perdona mis pecados y limpia mi corazón de todo orgullo, egoísmo y desobediencia. Enséñame a caminar en humildad, a amar como Tú amas y a obedecer Tu voluntad en todo momento. Hoy quiero vivir para honrarte, servir a los demás y reflejar Tu luz dondequiera que vaya. Renueva mi mente, fortalece mi fe y lléname de Tu paz. Gracias por Tu misericordia que es nueva cada mañana y por el perdón que encuentro en Cristo Jesús. En Tus manos pongo este día. Amén “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9



